Los bombardeos ucranios contra las refinerías obligan a la potencia petrolera a comprar carburante fuera y merman los ingresos del Kremlin para la guerra

A finales de junio, casi todas las regiones de Rusia enfrentaron restricciones en la venta de combustible o problemas para mantener el abastecimiento regular

Los drones ucranianos han incendiado refinerías y la población se queja por las largas colas en las estaciones. Rusia, un país productor, planea ahora importar gas.