El líder del régimen cubano respondió a las advertencias de Trump al acusar a Washington de impulsar una campaña de presión y de utilizar amenazas militares como parte de una estrategia de intimidación.

El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, vaticinó que una intervención militar de Estados Unidos sería "un baño de sangre" y recalcó que la isla se prepara para defenderse.

Durante una entrevista con 'Sky News', el presidente cubano defendió la soberanía de la isla y rechazó cualquier escenario que implique una renuncia a su independencia.