Japón reforzó sus normas de construcción y sus planes de prevención tras el Gran Terremoto de Kantō de 1923, una de las peores tragedias de su historia.

Ubicado sobre cuatro placas, Japón vive con 1.500 sismos anuales, adaptando su estructura social y física para coexistir con ellos.

Japón reforzó sus normas de construcción y sus planes de prevención tras el Gran Terremoto de Kantō de 1923, una de las peores tragedias de su historia.