Unas 15.000 personas damnificadas duermen en carpas en las calles, en canchas y estadios, en parques y en terrenos baldíos.

Miles de personas permanecen en escuelas, estadios y otros albergues temporales mientras esperan una solución habitacional y la llegada de más asistencia

En medio de las réplicas aparece el terror; los damnificados en La Guaira aún buscan a sus seres queridos en una ciudad paralizada tras los terremotos