Corría 1962 cuando Brendon Derek Grimshaw fue a pasar unas vacaciones a las Seychelles y conoció la isla deshabitada de Moyenne. La compró por diez mil dólares y durante cuatro décadas, junto con el hijo de una familia de pescadores, trabajó incansablemente para transformarla en una reserva protegida. El relato de las tumbas de los piratas anónimos y de un tesoro escondido que buscó por años

Corría 1962 cuando Brendon Derek Grimshaw fue a pasar unas vacaciones a las Seychelles y conoció la isla deshabitada de Moyenne. La compró por diez mil dólares y durante cuatro…

El dueño plantó más de 16.000 árboles autóctonos y liberó 120 tortugas en el territorio