Lo golpeaban y encerraban en el baño de la escuela y recién a los 33 pudo viajar solo: “No hacía nada, solo existía”
Entre Mendoza y San Luis, construyó una “valija de herramientas” para enfrentar los ataques de pánico y el peso del pasado; hoy, a través de su libro, busca demostrar que un diagnóstico no es un destino, sino un punto de partida