La aprehensión de la mercancía se dio tras la interceptación de dos tractomulas que transportaban, ilegalmente, 888 bultos.

La ofensiva dejó además un centro de entrenamiento desmantelado, maquinaria para minería ilegal destruida y material de guerra incautado.

Los operativos permitieron decomisar textiles, artículos de marroquinería y alimentos extranjeros.