El líder cubano sorprendió al marcar su postura frente a las constantes amenazas del presidente de Estados Unidos."Somos un país de paz, no somos una amenaza para nadie", aseguró el cubano.

El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, vaticinó que una intervención militar de Estados Unidos sería "un baño de sangre" y recalcó que la isla se prepara para defenderse.

Durante una entrevista con 'Sky News', el presidente cubano defendió la soberanía de la isla y rechazó cualquier escenario que implique una renuncia a su independencia.