El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que "no tiene miedo" a una guerra con Estados Unidos, en respuesta a Donald Trump.

El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, vaticinó que una intervención militar de Estados Unidos sería "un baño de sangre" y recalcó que la isla se prepara para defenderse.

Durante una entrevista con 'Sky News', el presidente cubano defendió la soberanía de la isla y rechazó cualquier escenario que implique una renuncia a su independencia.