Por primera vez recuperan ADN humano de una pared con arte rupestre, un hallazgo que abre una nueva forma de estudiar la prehistoria.

Por primera vez recuperan ADN humano de una pared con arte rupestre, un hallazgo que abre una nueva forma de estudiar la prehistoria.

El estudio sugiere que los muros rocosos conservan información valiosa sobre nuestros antepasados. El avance se realizó en cuevas de España y Portugal.