Más allá de los grandes centros financieros internacionales, la guerra por el talento financiero se libra en las universidades y escuelas de negocios de todo el mundo, que hoy en día compiten por atraer a los mejores estudiantes, establecer redes globales de antiguos alumnos y proporcionar acceso a las posiciones mejor remuneradas de banca de inversión, gestión de activos, capital riesgo o finanzas corporativas. La formación financiera se ha convertido en un producto global y la competencia por captar estudiantes internacionales es cada vez más intensa.