Los retrasos, las pausas o la pérdida de calidad en la imagen pueden afectar la experiencia de los aficionados, especialmente en encuentros de alta expectativa.

El desfase entre el audio y el video ocurre cuando la voz de los comentaristas o el sonido ambiente no coincide con las imágenes que se ven en pantalla

Este fenómeno puede arruinar la emoción del partido, dado que anticipa una de las jugadas más importantes del encuentro.

Mientras la tecnología de streaming promete alta definición y aplicaciones inteligentes, el viejo cable coaxial supera cualquier latencia digital

Los retrasos, las pausas o la pérdida de calidad en la imagen pueden afectar la experiencia de los aficionados, especialmente en encuentros de alta expectativa.

La rapidez de esta conexión la convierte en una de las mejores opciones para quienes desean seguir el partido prácticamente en tiempo real.