Del colapso al boom en cosa de cinco años. La revolución desreguladora y fiscal que está llevando a cabo el Gobierno de Javier Milei ha provocado un giro en el mayor yacimiento de petróleo de esquisto de toda Latinoamérica. El giro ha sido tal que Argentina ha pasado de ser un país con una producción menguante de petróleo a una economía que no para de batir récords de producción y que se ha colocado como tercer mayor productor de crudo de toda Sudamérica, solo por detrás de Brasil y Venezuela (adelantando a la histórica Colombia e igualando a Guyana). Desde 2020 a esta fecha, Argentina ha multiplicado por más de dos su producción de petróleo. La producción de crudo está siendo uno de los motores de la economía del país.

La extracción alcanzó en mayo los 903.700 barriles diarios, un 19,6% más que un año atrás y el mayor nivel del que se tiene registro; el shale ya explica casi siete de cada diez…

La formación neuquina explica cada vez una proporción mayor del total nacional, en un contexto de debate por la rentabilidad de los proyectos no convencionales