La tecnología no acaba la polémica, la eleva; la hace más detallada, pero no necesariamente más justa.

La tecnología no acaba la polémica, la eleva; la hace más detallada, pero no necesariamente más justa.

El Mundial 2026 ha convertido a la tecnología en protagonista. El VAR, el chip en el balón y el fuera de juego semiautomático han generado polémica.