Inglaterra sufrió más de lo esperado para imponerse 2-1 a la República Democrática del Congo en los dieciseisavos de final del Mundial 2026.

El técnico alemán trató de equilibrar el respeto por su rival, que ya ha plantado cara a grandes selecciones.

La potencia europea se mide contra un seleccionado africano que amenaza con dar otro batacazo.