El conjunto de Tuchel perdió hasta el último cuarto de hora, pero un cabezazo y un derechazo furibundo de su capitán lo salvaron de la eliminación.

Tras cada partido mundialista, la Scaloneta avanza rompiendo marcas individuales y colectivas. En la próxima estación esperan nuevos desafíos.

Eustaquio con un derechazo cruzado marcó el 1 a 0 que decretó la eliminación de los africanos.

El rival de Argentina, un pueblo aguerrido que trasladó su historia al balón.