Mientras Washington se coordina con Delcy Rodríguez para gestionar la emergencia, María Corina Machado ha intentado volver a Venezuela dos veces para acompañar a los damnificados. El primer plan pasaba por Curazao y el segundo por Panamá, pero ambos quedaron abortados tras advertencias de que entraría sin protección estadounidense y con riesgo real de detención. La crisis humanitaria ha dejado así una imagen política muy clara: Estados Unidos respalda a la estructura chavista que controla el terreno, mientras la principal líder opositora sigue fuera del país.

La dirigente opositora trató de viajar desde EE.UU. a Curazao para entrar en el país tras los terremotos, pero pospuso el plan al comprobar que no tendría respaldo unánime…

La Administración Trump rechazó ayudar a la opositora a entrar al país, donde corre el riesgo de ser arrestada