Saber que el partido acabó, que la humanidad entera menos tú está absolutamente al tanto del resultado, da ganas de echarse a llorar, incluso de echarse por la ventana, a ver si así recuperas la emoción del directo
Saber que el partido acabó, que la humanidad entera menos tú está absolutamente al tanto del resultado, da ganas de echarse a llorar, incluso de echarse por la ventana, a ver si…