El goleador le ofrendó su primera conquista al entrenador, que en pleno Mundial sufrió la muerte de su madre

Lionel Messi y Kylian Mbappé están jugando un Mundial aparte, para determinar cuál es el máximo goleador en la historia de la Copa.

El delantero de Real Madrid abrió la cuenta a los 45 minutos. En lugar de abrazarse con sus compañeros, corrió donde su entrenador.