La Federación Ecuatoriana de Fútbol presentó una queja formal por incidentes nocturnos que alteraron el descanso del plantel.

La queja tiene una consecuencia práctica: el cuerpo técnico dispondrá de apenas dos días para preparar el duelo.

Según reportes de prensa mexicana, se prevé que el 98 % de los asistentes al estadio sean aficionados locales.

La concentración se prolongó durante varias horas y reunió a seguidores que entonaron cánticos, reprodujeron música a alto volumen y lanzaron porras en las afueras del inmueble.