Los modelos modernos utilizan sistemas de inyección electrónica y sensores que regulan parámetros como la temperatura del refrigerante y la presión.

Si bien se trata de una práctica popularizada, lo cierto es que no aplica en todos los motores e incluso podría ser perjudicial para el bolsillo del propietario

Los modelos modernos utilizan sistemas de inyección electrónica y sensores que regulan parámetros como la temperatura del refrigerante y la presión.