Decenas de medidas firmadas por DeSantis entran en vigor el 1 de julio y afectan educación, salud, transporte y empresas en Miami, Orlando, Tampa, Jacksonville, Tallahassee y todo el territorio de Florida.

La SB 4‑F ya está en vigor: limita cómo los gobiernos locales pueden subir los impuestos a la propiedad y exige mayores mayorías o referéndums para aumentos importantes.

Las administraciones municipales deberán transparentar datos clave como resúmenes presupuestarios, ingresos, gastos por departamento y niveles de reservas