Ocurrió en un edificio de Mataderos tras un llamado al 911; el sospechoso había ingresado por una ventana y fue detenido sin incidentes

Boca abajo, el rostro del delincuente, con algunos rastros de sangre, se podía ver a través del hueco que había en la puerta metálica

Ocurrió en un edificio de Mataderos tras un llamado al 911; el sospechoso había ingresado por una ventana y fue detenido sin incidentes