Mary Shelley, escritora inglesa: “Nada contribuye tanto a tranquilizar la mente como un propósito firme”
La célebre frase aparece en "Frankenstein o el moderno Prometeo", clásico de 1816. El motor filosófico detrás de una de las mentes más brillantes del siglo XIX: el enfoque absoluto como el único refugio posible ante la tragedia y el caos existencial