Por norma general, para tener derecho a la prestación contributiva por desempleo el trabajador debe haber cotizado un mínimo de 360 días. En este caso podría cobrar el paro durante 4 meses, periodo que irá incrementándose conforme lo hagan las cotizaciones hasta un máximo de dos años. La cuantía se calculará teniendo en cuenta la base reguladora del trabajador, sabiendo que cobrará el 70% de la misma durante los primeros 180 días de prestación y el 60% a partir del 181.