Tras los terremotos, en medio de un autoritarismo, se trata de que el poder no convierta el dolor en obediencia.

Los rescatistas y vecinos, con las uñas, asisten a Venezuela, que vive el duelo por los estragos de unos sismos letales.

La precarización en la que ha vivido el país bajo el chavismo se refleja en la incapacidad del Gobierno de responder a la tragedia.

Tras los terremotos, en medio de un autoritarismo, se trata de que el poder no convierta el dolor en obediencia.