La medida fue aprobada por el Consejo de Regulación de Alquileres y beneficiará a unos 2,4 millones de inquilinos. Los contratos quedarán congelados por hasta dos años.

La propuesta establece que, desde el 1 de octubre, los contratos de un año podrían registrar aumentos de entre 0 % y 2 %.

Esta medida era una promesa de campaña del alcalde electo en noviembre pasado.