Aún así, Irán insiste en que se deben seguir sus rutas para cruzar Ormuz tras el ataque a un buque.

El estrecho de Ormuz reabrió la semana pasada tras un acuerdo entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio.

La reapertura de la estratégica vía marítima impulsó la salida de millones de barriles retenidos durante la guerra y provocó señales de sobreoferta en mercados de Asia y Europa