El nuevo presidente hereda un país con menos pobres y menos desempleados, pero más violento, más endeudado, polarizado y con una economía que creció muy por debajo de su potencial.

El nuevo presidente tienen el reto de recuperar el rumbo institucional, económico y de seguridad del país, dentro del marco de la Constitución.

El nuevo presidente hereda un país con menos pobres y menos desempleados, pero más violento, más endeudado, polarizado y con una economía que creció muy por debajo de su potencial.