Los testimonios de pasajeras y las primeras pericias coinciden en que el conductor actuó de manera normal y que no hubo imprudencia ni consumo de alcohol.

La policía montó un fuerte operativo cerrojo para evitar una tragedia y el test de alcoholemia dio un resultado inesperado.

El conductor perdió el control del vehículo y atropelló una parada. Hay seis heridos.