La historia se centra en un fotógrafo que descubre un posible asesinato tras captar una discusión. Años atrás, en 1966, Michelangelo Antonioni llevó este relato al cine con "Blow Up". Posteriormente, en 1981, Brian De Palma homenajeó y reimaginó esta premisa en "Blow Out" sustituyendo la fotografía por el sonido.