A pesar de la mejora, tanto los salarios registrados como los públicos todavía están rezagados con respecto a la inflación interanual.

Aumentaron en promedio un 3,5%, frente a un IPC de 2,6% en igual período; el índice general, que incluye también a los informales, tuvo un alza de 3,7%

Pese a la mejora, en el acumulado de los primeros cuatro meses del año los sueldos perdieron frente al avance del IPC, lo que implica una caída del poder adquisitivo