Se trata de un espacio “donde pueden mirar el partido, pueden tener un buen trago, pueden charlar y tener una buena experiencia”, aunque no sea en el estadio.

Aficionados de América Latina y el Caribe transformaron sus hogares en la experiencia definitiva para vivir la Copa del Mundo.

Se trata de un espacio “donde pueden mirar el partido, pueden tener un buen trago, pueden charlar y tener una buena experiencia”, aunque no sea en el estadio.