El especialista reflexiona sobre la angustia masiva, la sensación de muerte inminente y el lugar de la palabra en la elaboración de experiencias que irrumpen sin aviso. También se refiere a los modos en que la práctica analítica busca acompañar a quienes atraviesan estas experiencias. Lejos de las respuestas universales, propone pensar cómo cada sujeto puede construir un saber sobre aquello que, en un primer momento, se presenta como incomprensible.