Atravesaba un sendero entre eucaliptos rumbo a Arzúa cuando vi a un peregrino tambaleándose. Se apoyaba en su bordón, pero era la mochila la que parecía gobernar sus pasos, narra Silverio Pérez
Atravesaba un sendero entre eucaliptos rumbo a Arzúa cuando vi a un peregrino tambaleándose. Se apoyaba en su bordón, pero era la mochila la que parecía gobernar sus pasos, narra…