Johanna Cabrera, gerente de Sostenibilidad de LATAM Airlines, explicó que la industria aérea tiene un desafío claro en la descarbonización: el alto costo y la baja disponibilidad de combustibles sostenibles. Mientras el SAF sigue lejos de escalar, la aerolínea apuesta por eficiencia operacional, renovación de flota y compensaciones para reducir emisiones sin comprometer la conectividad.