Durante más de una década, este antiguo mundo envuelto en una bruma rosada mantuvo a los astrónomos intrigados.Nuevas observaciones del Telescopio Espacial James Webb muestran cosas como nunca antes se habían visto.

Hallazgos sobre GJ504b pueden ayudar a descifrar la química de otros exoplanetas fríos y tenues.

El descubrimiento, según los autores, también supone un paso importante hacia el estudio de objetos cada vez más fríos.