Sartor aportó US$ 35 millones en 2002 a un megaproyecto, One River Point, rebautizado como Faena Residences Miami. Toesca se querelló en mayo por este proyecto. Pedro Pablo Larraín, controlador de Sartor, contratacó: ofreció ceder su rol como manager y permutar las sociedades que participan en ese proyecto. El proyecto inmobiliario en EE.UU. promete rentabilidades significativas, pero las obras, partirían cinco años después de lo prometido.