Puede ser una cuestión de personalidad, pero una casa desordenada también puede reflejar momentos emocionales complicados.

Puede ser una cuestión de personalidad, pero una casa desordenada también puede reflejar momentos emocionales complicados.

La casa actúa como una extensión de la identidad y la psicología lleva tiempo observando la relación entre entorno y estado mental.