Una pelea entre dos internas terminó abriendo una investigación por delitos muchos más graves que pueden cometerse dentro de una cárcel: torturas, tormentos físicos y abusos sexuales. El episodio, ocurrido en la Unidad Penal N° 51 de Magdalena, derivó en el apartamiento preventivo de diez agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), entre ellos autoridades del penal de mujeres. La medida fue dispuesta por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires y alcanzó a la jefa del área de Asistencia y Tratamiento, Daiana Belén B., además de integrantes de la conducción del establecimiento que, según la investigación administrativa, habrían prestado conformidad con el procedimiento o no denunciaron los hechos. También fueron desafectados efectivos masculinos del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE), señalados como quienes ejecutaron el operativo cuestionado.