Se llama ‘nacionalismo banal’ a ese que está ahí pero que no se nota: las banderas en los balcones, las pulseritas rojigualdas, los himnos y desfiles o el fervor en Eurovisión o el Mundial de Fútbol
Se llama ‘nacionalismo banal’ a ese que está ahí pero que no se nota: las banderas en los balcones, las pulseritas rojigualdas, los himnos y desfiles o el fervor en Eurovisión o…