El temido fenómeno climático, que normalmente trae lluvias intensas en invierno y primavera y altas temperaturas en verano, comenzó oficialmente la semana pasada. Y sus primeros efectos ya se sienten en la pesca. Otros rubros productivos, que viven de las condiciones climáticas, como el agro o el forestal, están preocupados y ocupados elaborando planes para enfrentarlo.

Negativos efectos económicos y energéticos se suman a los profundos choques ambientales de este fenómeno climático.

La velocidad con la que el fenómeno El Niño en curso está evolucionando es, en sí misma, una señal de alarma. En el transcurso de apenas dos a tres semanas, el Comité…