Los investigadores creen que puede deberse a que las interacciones con los gatos suelen ser más pasivas y menos exigentes.

Aunque la compañía de una mascota puede mejorar el estado de ánimo, los expertos advierten que su efecto no es el mismo en todas las situaciones

Aunque no puedan comunicarse verbalmente, los perros y gatos pueden llegar a ser la mejor compañía.