Los trabajadores denuncian la parálisis administrativa y exigen soluciones para reanudar la actividad en la explotación minera asturiana donde el pasado mes de noviembre se mataron dos compañeros en un accidente laboral. El próximo 30 de junio se aplicará el Expediente de Regulación de Empleo que afectará a 56 personas. Otras 12 permanecerán en labores de mantenimiento