En junio de 1926, cuando el Día del Padre apenas comenzaba a difundirse en el mundo, una crónica publicada en El Comercio propuso que en el Perú también se dedicara una fecha especial a los padres. El texto, aparecido el 21 de junio de ese año, reivindicaba con ironía y humor a una figura que, según su autor, también asumía sacrificios y responsabilidades con escaso reconocimiento. Aquella iniciativa periodística se adelantó por décadas a una celebración que hoy forma parte de las tradiciones familiares de millones de peruanos.

Mientras algunos países mantienen fechas fijas vinculadas a festividades religiosas, otros adoptan calendarios móviles como el tercer domingo de junio

La conmemoración está fijada por ley en el país sudamericano, aunque la fecha se desplaza hacia el tercer fin de semana de junio por motivos comerciales

En Ecuador y otros países se recuerda esta festividad el tercer domingo de junio.