El gigante gaseoso GJ 504b, situado a 57 años luz de la Tierra, sorprende a los astrónomos con una densa atmósfera fría cubierta de material salino jamás vista hasta ahora. El hallazgo ha sido posible gracias a la visión infrarroja del Telescopio Espacial James Webb

Hallazgos sobre GJ504b pueden ayudar a descifrar la química de otros exoplanetas fríos y tenues.

El descubrimiento, según los autores, también supone un paso importante hacia el estudio de objetos cada vez más fríos.