La acumulación de cambios normativos en materia de facturación durante los últimos meses ha generado una confusión notable entre autónomos, pymes y sus gestores. Verifactu y la factura electrónica obligatoria entre empresas son dos regulaciones que han irrumpido prácticamente al mismo tiempo en el debate fiscal, y que con frecuencia se presentan como si fueran una única obligación. No lo son.