El James Webb reveló la atmósfera del famoso “planeta rosa” y nuevas pistas sobre cómo se formó este extraño mundo.

Hallazgos sobre GJ504b pueden ayudar a descifrar la química de otros exoplanetas fríos y tenues.

El descubrimiento, según los autores, también supone un paso importante hacia el estudio de objetos cada vez más fríos.