La idea era tan descabellada que ni el propio Fernando reconoció a Adrián Aldrete (entonces jugador del América) cuando se estacionó y, contra todo pronóstico, le pidió dos de sus tacos con todo
La idea era tan descabellada que ni el propio Fernando reconoció a Adrián Aldrete (entonces jugador del América) cuando se estacionó y, contra todo pronóstico, le pidió dos de sus…