La semana pasada, mientras la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) celebraba, en la Semana de la Industria, un legado de 130 años, en su foro central quedó flotando una pregunta incómoda: si los peruanos usamos inteligencia artificial con gran interés –somos los séptimos en Latinoamérica, según Cepal–, ¿por qué nuestras industrias aún no dan el real salto?